Técnicas de movilización a personas dependientes, ¿Cómo hacerlo sin dañar al usuario?

Hola a todos,

Hoy vamos a tratar un tema muy útil para todos, cómo mover a una persona impedida. Y es que esto no sólo afecta a personas mayores, sino que podemos vernos en esta situación por una caída, enfermedad transitoria, ect.
Una de las principales consecuencias de una mala técnica a la hora de movilizar a una persona es dañarnos la espalda. Al hacer movimientos bruscos, o no controlar los pesos, podemos quebrar nuestras articulaciones, y a la vez dañar al usuario. Es muy habitual que los usuarios que no han sido atendidos con técnicas apropiadas muestren pequeños cardenales en las zonas de apoyo.
Antes de empezar vamos a dar unos consejos para prevenir malas posturas, con un uso adecuado de nuestro cuerpo:
• Proveer base de sustentación amplia, con referencia al ancho de los hombros (pies separados y bien apoyados en el suelo).
• Flexionar las piernas y mantener la espalda recta, con moderada inclinación.
• Evitar torsión de tronco, especialmente cuando la espalda está inclinada. Mantener al paciente cerca del cuerpo.
• Realizar la tarea lentamente, evitando movimientos bruscos.
• Utilizar el peso del cuerpo como contrapeso.
• Mantener pelvis en retroversión con abdominales contraídos.
• Usar la musculatura fuerte para los procedimientos que generan mayor demanda biomecánica
• Aprovechar la energía mecánica del “impulso inicial”.
• Manejar el peso a favor de la gravedad.

Existen múltiples técnicas de movilización que podemos utilizar, nosotros vamos a hablar de dos de ellas:

1- Movilización de usuarios encamados que colaboran:
Nos colocaremos junto a la cama del enfermo, frente a él y a la altura de su cadera, le diremos que se agarre a la cabecera de la cama y flexionando sus rodillas, coloque la planta de los pies apoyando sobre la superficie de la cama, entonces colocamos nuestros brazos por debajo de sus caderas y se le pedirá que haciendo fuerza con sus pies y brazos intente elevarse, siempre ayudando al usuario a incorporarse.

2- Movilización de usuarios con ayuda de una manta (entre dos personas):
Para esta técnica nos ayudaremos de una «entremetida» que es una sábana doblada en su largo a la mitad. La colocaremos por debajo del usuario, de forma que llegue desde los hombros hasta los muslos. Para ello colocaremos al enfermo en decúbito lateral, lo más próximo a un borde de la cama y meteremos la «entremetida» por el lado contrario al que está girado, luego lo volveremos al otro lado y sacaremos la parte de «entremetida» que falta por colocar. Una vez colocada la «entremetida», se enrolla ésta por los laterales sujetándola cada persona fuertemente, pudiendo así mover al paciente hacia cualquier lado de la cama evitando las fricciones.

A parte de técnicas manuales, como las vistas hasta ahora, existen gran cantidad de productos de ayudas técnicas para que las movilizaciones sean mucho más sencillo. Una de las más habituales son las grúas.

Hasta aquí nuestro artículo de hoy, esperamos que les haya servido de ayuda.

¡Saludos!

Referencias:

http://www.auxiliar-enfermeria.com/movilizaciones.htm

http://www.hospitalregionaldemalaga.es/LinkClick.aspx?fileticket=IB6kt7woCqs%3D&tabid=623

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